Medianoche. Ya es 25 de Abril en este rincón del sur de Iberia, ese lugar del cual hoy voy a decirte su nombre, Castro Verde. Castro Verde, un rincón del sur de Iberia. Todo el pueblo está a oscuras reunido en el recinto ferial que ocupa un lugar muy importante en los corazones de tanta gente. Apenas una luna que quiere estar llena ilumina las mentes, corazones y almas de los que allí están. Y de repente, como por arte de magia comienza a escucharse un sonido lejano de pasos al unísono que van marchando. Sus pies parecen pisar gravilla y cada paso en conjunto repica cada vez mas fuerte y se oye mas alto como si los protagonistas de aquel 25 de Abril en Portugal estuvieran a punto de llegar. Al mismo tiempo que los pasos se vuelven ensordecedores una música suena, Grândola, Vila Morena y el pueblo, y yo entre ellos, comienza a dejarse llevar. . .vuelven todos a sentir. . .a sentir la rabia, la libertad, la calma, la incertidumbre, el miedo, la paz, la vida que vuelve, la libertad, la libertad. . .
Una descarga impactante de fuegos artificiales comienza a explotar como si quisiera hacerlo al unísono de todos aquellos corazones y así como entre la gente de nuestros días aparecen los verdaderos protagonistas de aquel día que cambió sus vidas. Hombres y mujeres surgen entre los ya presentes, con las manos sucias, con las caras brillantes, con claveles rojos y con pasos aún prudentes. Entre ellos, yo que estaba allí, vi mineros recién salidos de su turno, llegando así a lomos de un sueño y un cansancio taciturno, pero su rostro era feliz como aquel que TÚ tienes en una mañana soleada de domingo. Aparecieron campesinos recién horneados, panaderos acabados de recolectar, niños y mayores todos valientes y con ganas de libertad. Él buscándola a ella y ella tentando también a la suerte.
De repente una mujer me sorprende por la espalda y acercándose al oído me susurra “25 de Abril sempre” y poniendo su mano en mi mano me regala un rojo clavel de verdad. Cuando se aleja y mientras camina puedo ver que está embarazada, pues lleva el futuro de un país por fin libre guardado en las entrañas.
No faltó nadie y todo fue igual, como cada año se repite la historia de todo un país que por fin conoció la libertad. . .
Acabado el espectáculo de colores y sonidos se encendieron las luces y todo el pueblo se fue dispersando, ahora con la memoria mas viva quizás, de lo que son, de dónde vienen y a dónde irán. Pero algo se quedó allí y en los rincones donde las luces no llegaban y apenas la luna hacia de las suyas, yo aún pude ver hombres y mujeres cuyas almas seguían vibrando allí y comprendí, en aquel preciso instante, que ahora también yo, ahora sí, los llevaba para siempre flotando en las manos para poder traértelos hoy aquí. . .
Una canción para la historia, a las 22h 55m se retransmite la canción E depois do Adeus, de Paulo de Carvalho, por los Emissores Associados de Lisboa, emitida por João Paulo Diniz. Esta fue una de las contraseñas, previamente acordadas por los golpistas, que desencadenaría en la toma de posiciones de la primera fase del golpe de estado de la Revolución de los Claveles.
…a veces…
vengo a contarte historias
que yo viví
aunque TÚ, que no estuviste
nunca sabrás completamente
si fue
o no fue así
pero lo que si sabes siempre
es lo que te hacen sentir…
. . .








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