Me gustan los domingos en España, los domingos de verano con paella y El Pais Semanal…
Me gusta escaparme de vez en cuando y pasar la frontera sin que nadie me vea y llegar a esa casa donde me esperas TU con tus plantas y TU deliciosa paz que nos hace sentir a muchos como si al llegar a ese rincón de Extremadura estuviésemos llamando a las puertas del cielo…
Me gustan los desayunos al sol, las tardes en el patio poniendo al día las conversas y me gustan mucho las sobremesas de película como la de este domingo con un toque de canela…
Estoy convencida de que la cocina, aunque no soy muy buena cocinera, tiene poderes milagrosos en nuestro estado de ánimo y sin duda una vez mas una historia como ésta me ha llevado a otros lugares y me ha dejado ese sabor dulce y amargo que dejan siempre las cosas buenas…
En medio de un conflicto heredado entre griegos y turcos el pequeño Fanis descubre de la mano de su abuelo las propiedades de las especias y ademas su relación con la astronomía. A los 7 años se ve obligado a dejar Estambul para vivir en Grecia y a sus 40 años, cuando ya es un consagrado profesor de astronómica hace ese viaje a la inversa. Fanis conduce al espectador en un delicioso paseo por los sentidos, el amor, los corazones divididos, así como el tuyo, así como el mio, por las reglas que establecen lineas que dividen los territorios y las pequeñas cosas escondidas de la vida que él nos va mostrando con pequeños trucos…
Una de mis escenas favoritas es cuando Fanis cuenta que su abuelo decía que la palabra Gastrónomo contiene la palabra astrónomo y así las clases de astronomía contenían especias. Mientras el abuelo le da especias para probar le pide a Fanis que vaya pensando en astros y así él relaciona la pimienta con algo caliente, el sol, la canela con venus porque es dulce y amarga como todas las mujeres, la sal con la vida y la tierra, porque ambas necesitan la sal para ser mas sabrosas. Ademas le dice también que no deje de ver las estrellas para encontrar las cosas ocultas, le dice que en la vida como en las estrellas hay cosas que no se ven , y esto sucede como en la comida que tiene condimentos como la sal que no se ve pero se siente…
Después de haber conocido esta historia tendré que cambiar la receta de mis albóndigas y añadirle un toque de canela porque según el abuelo de Fanis, la canela hace que la gente esté mas comunicativa y que se mire a los ojos…
Mientras regresaba escondida esta mañana, volviendo a cruzar esa línea imaginaria, vi como algunos pueblos de un lado y de otro despertaban, vi como ponían las calles, las luces se apagaban y como los amantes escondidos volvían a sus casas, con ese sabor agridulce de haberle robado una noche mas al tiempo y de no saber si mañana podrían volverse a escapar…mientras todo eso sucedía y yo seguía viajando escondida recordaba a Fanis y a su eterno amor bailando para él. Ella se movía feliz porque él había compartido con ella el secreto para cocinar mejor, era simplemente un toque de canela…
Aquí te dejo un vídeo donde puedes ver algunas escenas, no está en español pero en el minuto 1:26 podrás ver como Fanis le pide que baile para él a cambio de revelarle su secreto de cocina…
…a veces…
intentando descubrir
las cosas ocultas de la vida
como la sal de la comida
que se siente pero no se ve…




